Nuestros habitos forman nuestro destino

¡Libertad! Que bella palabra, musa de muchos poetas y escritores, resuena en la voz de los revolucionarios que buscaron su independencia, resuena en la voz de los presos que fueron encarcelados injustamente, resuena en la voz de los enfermos que después de haber estado mucho tiempo postrados, al fin, gozan, de nuevo el privilegio de volver a rehacer su vida. Esta palabra tiene tantas connotaciones que puede ser difícil enumerarlas todas.

Pero, ¿has pensado también en la otra liberad?, en la libertad de uno mismo, en la libertad que te da el ser dueño de tus emociones, sentimientos y deseos, la libertad que te da el gozar plenamente de ser quien eres, sin ideas ni juicios preconcebidos, la libertad que te da el saberte dueño de ti y controlador de tu ser. Pero no es así, todas las personas somos esclavos, ¡¡siempre!!, pero esa esclavitud es diferente en cada uno, la diferencia radica en a quien eres tu esclavo, a tus malos deseos o vicios que no puedes controlar, o a tus deseos sanos de llevar una vida mejor, a una aspiración continua de buscar lo bueno para tu alma y para los tuyos.

Los vicios es un mal muy arraigado, todos tenemos algunos vicios, los mas fáciles de identificar y tal vez los mas rechazados socialmente es el habito de tomar y de fumar ¡¡y de consumir drogas!!, ¿has dicho hábitos?, si, los vicios son hábitos, y por lo tanto pueden ser buenos o pueden ser malos, debemos de aprender a reconocer cuales son los hábitos que deseamos y cuales no. Suena muy sencillo, pero muy pocas personas se sientan un momento a reconocer sus debilidades.

Un hábito no es más que un reflejo automático de nuestra mente o de nuestro cuerpo, que nos lleva a realizar actividades o tener ideas repetitivas, una y otra vez. Ya lo hacemos muchas veces inconscientemente, porque ya es parte de nuestra forma de vivir. Esta ligada a nosotros, pero no es inmutable, la podemos cambiar, pero es un trabajo continuo, no la labor de un día. Los hábitos se forman con el paso del tiempo, si te levantas temprano todos los días, entonces poco a poco se hace un habito, tu cuerpo y tu mente se acostumbran, y llega a formar parte de ti, pero todos los hábitos necesitan refuerzo, pero como es algo que ya tenemos en automático, al realizar la misma actividad programada una y otra vez, hace a la vez que reforcemos el habito, es un circulo vicioso, que en el caso de los malos hábitos, necesitamos detectar y romper, hasta transformar el mal habito por uno bueno.

Los seres humanos somos seres de rituales, hábitos, y costumbres, son parte de nuestra personalidad forjada con el tiempo y la repetición constante, es por eso, que dejar un habito, de un día para otro no es tan sencillo, al dejar un habito dejas un hueco, que es necesario llenar, y debes de tener definido en que vas a ocupar ese tiempo, de lo contrario, cualquier actividad puede empezar a tomar el lugar del mal habito que quieres dejar, y tal vez, esta se convierta en un habito peor, así que, analiza primero, que es lo que deseas tener en tu vida, analiza, y medita.

Siéntate un momento a pensar, ¿cuales son tus malos hábitos?, ¿eres negativo la mayor parte del tiempo?, ¿criticas mucho a las personas?, ¿a lo mejor eres enojón (a)? o ves demasiada tele, o pierdes demasiado tiempo en cosas inútiles. Cualquier cosa, que no te beneficia y que no es fácil dejar de hacerlo (aunque muchas veces en palabra decimos, yo lo puedo dejar de hacer cuando quiera!) es un mal habito, es un vicio, que no te deja vivir plenamente y ser mejor.

Ahora bien, como quitarte un vicio, bueno, siempre que quitas un mal habito, ese tiempo disponible queda desocupado, y mas vale que lo ocupes en otra actividad que consideres mejor, y que desees que sea un nuevo habito para ti. ¡¡Sii!!, el principio es difícil, pero si te empeñas en dejar de practicar el vicio que tenias, por el nuevo habito una y otra vez, al final, después de un tiempo intentándolo, el otro perderá su fuerza, hasta hacerse casi nula, escucha bien, nunca desaparece del todo, por lo que es necesario estar siempre buscando cosas buenas y productivas que hacer, de lo contrario, tu mente empieza a divagar y a pensar tonterías y cosas inservibles.

Pero el paso mas importante, es que reconozcas tus malos hábitos primero, si, que los reconozcas con honestidad, que te des cuenta que es un error, y que desees cambiarlo, no sirve de mucho que digas, “pues si, es malo, pero no le hago daño a nadie” este es un error, te haces daño a ti mismo, y si tu estas mal, haces cosas mal, y al final ¡¡terminas afectando a terceras personas directa o indirectamente!!.

Piensa, ¿quieres tener algo mejor en la vida? ¿Quieres un mundo mejor?, pues como esa frase celebre “cada cabeza es un mundo” así es, comienza cambiándote a ti mismo, tu propio mundo, para que cambie todo tu entorno también. No es que el mundo cambie de repente, pero es que tu nueva forma de actuar, hace que el mundo sea un poco mejor.

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